A todo o nada
«Afirman que si es necesario derribarán el tramo que une la 9 de Julio y la autopista 25 de mayo», reza la noticia publicada en Clarín.com el 21 de mayo de 2008. Se trata de un tramo donde últimamente se produjeron accidentes de varios tipos, incluyendo una espectacular caída de limones rodando por la avenida 9 de Julio.
Según las apreciaciones que flotan en el aire, ese tramo podría no ser adecuado para transporte de carga. Ahora, el funcionario que afirma que podría ser necesario derribar el tramo es un animal como mínimo se expresó mal. ¿Cómo puede ser que diga semejante brutalidad ésa sea una opción a considerar? ¡Derribarlo! ¿No alcanza con permitir únicamente vehículos livianos, por ejemplo? (eso se hace poniendo un límite de altura, amén de la necesaria señalización). Seguro, el enlace no tendría todo el aprovechamiento para el que fue diseñado, pero por lo menos no se tirarían a la basura vaya a saber uno cuántos millones de pesos de los contribuyentes. La única explicación razonable (y muy alarmante, por cierto) sería que lo tengan que derribar para construirlo nuevamente, pero de nuevo es muy, muy extremista.
Si el transporte de carga sí o sí tiene que pasar por ahí, se pueden poner topetones similares a los de los lomos de burro (no sincronizados, para que no golpeen al puente y lo derriben) que obliguen a los camioneros a mirar bien lo que hacen y a bajar considerablemente la velocidad. También se pueden poner de esos topetones hacia los costados, ayudando a que el camionero «se despierte» si se acerca demasiado al guardariel. Pero por favor, no derriben lo ya construido.
Escrito por torpe el 21/05/2008 a las 14:34 hs.
mayo 21st, 2008 a las 20:18
Estimado Torpe:
Yo creo que con el problema habitacional que tenemos no se debe derrumbar nada.
En ese tramo de la autopista pueden perfectamente construirse unas cinco o más unidades (lofts, monoambientes) para personas carenciadas. También pueden construirse debajo del tramo algunas cosas, pero lo más inteligente sería, creo yo, instalar la barra que indica el límite de altura Y UNA RED DE CONTENCIÓN para todo aquello que caiga, debido a la presencia de la barra, cuando alguien haya decidido «probar a ver si entra» su camión.
El sistema puede completarse con un mecanismo de «retiro» de camiones atascados (algo similar a los jueguitos donde debe atraparse un osito pero del tamaño de un camión).
Propongo que todo esto esté financiado con los ingresos importantes que generaría la venta de cosas que hayan quedado atrapadas en la red (¡con lo que salen los limones!)